(StatePoint) El monóxido de carbono (CO) es un gas tóxico e inflamable, imposible de ver, oler o saborear, lo que hace fácil asumir que no existe riesgo cuando el peligro ya podría estar presente. Por ello, ya sea que vaya a salir de vacaciones fuera de casa o que esté planeando unas vacaciones en casa “staycation” este verano, tome precauciones adicionales para protegerse a sí mismo y a sus seres queridos del monóxido de carbono.
Según UL Standards & Engagement, más de un tercio de los hogares en los EE. UU. carecen de detectores de CO, y casi el 30% de la población estadounidense afirma no necesitar o no tener certeza sobre la necesidad de una alarma de CO en el hogar si ya existe una alarma de humo. ¿Cuál es la realidad? Tanto los detectores de humo como los de CO son esenciales para la seguridad.
El monóxido de carbono puede empezar a causar síntomas como dolores de cabeza y náuseas a partir de una concentración de alrededor de 200 partes por millón (ppm). Kidde, líder de confianza en seguridad contra incendios y CO desde hace más de 100 años, ha presentado una nueva línea de alarmas de CO con detección avanzada. Ciertas alarmas de Kidde están diseñadas para alertar de niveles bajos de CO, lo cual proporciona una advertencia temprana crítica antes de que los niveles se vuelvan peligrosos. Esta detección temprana es particularmente importante para poblaciones más vulnerables —incluyendo a personas adultas mayores, niños y mascotas— que podrían presentar síntomas en concentraciones inferiores a 70 ppm y pueden beneficiarse de tener una oportunidad más temprana para tomar medidas de precaución.
La nueva línea también incluye alarmas de CO alimentadas por baterías que pueden ayudar a brindar seguridad y tranquilidad en su destino de viaje. “Si bien algunas personas que viajan toman medidas rutinarias para ayudar a proteger sus hogares contra el monóxido de carbono mientras están fuera, muchas no consideran los mismos riesgos de seguridad en su destino”, señaló Isis Wu, presidenta de Seguridad Residencial contra Incendios a Nivel Mundial de Kidde.
Wu señala que la ausencia de una regulación integral del sector ha dejado una brecha de seguridad significativa para los viajeros. La revista “Electrical Contractor Magazine” informa que, actualmente, solo 14 estados en los EE. UU. requieren la instalación de detectores de CO en hoteles y moteles, y no existe una ley federal que obligue a los hoteles a instalar detectores de CO en cada habitación.
Durante la ajetreada temporada de viajes de verano, Kidde relanza su iniciativa “Destination Safety”, un programa de la marca centrado en la educación y ayuda a empoderar a los viajeros para que tomen el control de su seguridad. La Lista de Verificación de Seguridad para Viajes de Kidde incluye consejos clave sobre cómo hacerlo:
• Empaque una alarma de monóxido de carbono que funcione con pilas AA para usarla en su destino. Para evitar daños en el dispositivo, empáquelo con cuidado. También debe asegurarse de retirar las baterías antes de viajar y volver a insertarlas a su llegada. Nota: estos dispositivos solo deben utilizarse en espacios climatizados. No están aprobados para su uso en vehículos recreativos o embarcaciones. Pruebe el dispositivo antes de utilizarlo para garantizar su correcto funcionamiento.
• Pruebe los detectores de humo y monóxido de carbono de su casa antes de salir y asegúrese de que todos los electrodomésticos que produzcan calor estén apagados. Instale también alarmas inteligentes que ofrezcan notificaciones en tiempo real.
• Llame a su hotel o alojamiento para consultar si disponen de detectores de monóxido de carbono.
• Al llegar a su destino, verifique que tanto la alarma del hotel como la suya estén presentes y funcionando correctamente.
Ya sea que esté actualizando el sistema de detección de su hogar con tecnología de detección de niveles bajos, o empacando una alarma para usar en su próximo destino, tome el control de la seguridad contra el monóxido de carbono, porque “probablemente” no es un plan.

